El caso de Lidia Mabel Ojeda, la falsa médica conocida como «Rímolo chaqueña», ha tenido un nuevo impacto en la investigación. El pasado 5 de mayo, Carina Daniela Villalba fue citada para la declaración testimonial, pero el avance de la investigación llevó a que su rol se cambie y ahora se encuentra como imputada junto a Daniel Alfredo Acuña.
Situación de los directivos del Hospital de Quitilipi
El fiscal Marcelo Soto ha considerado a los directivos responsables por la omisión de verificar las credenciales de la falsa médica, quien trabajaba sin títulos habilitantes. Según el fiscal, los directores contrataron servicios de una persona sin título para el ejercicio de la medicina, y esta negligencia ha derivado en consecuencias graves para la vida y salud de los pacientes.
El caso ha demostrado que la falta de control en la contratación de personal puede tener consecuencias catastróficas. Se estima que la falsa médica atendió a alrededor de mil doscientos pacientes en distintos hospitales de la provincia, con resultados preocupantes que incluyen la muerte de varias personas y consecuencias en la salud de muchos más, como la amputación de una pierna y el aborto de una mujer.
Giro en el caso y la pregunta sobre responsabilidades a nivel gobierno
El caso también presenta un giro significativo en la investigación, ya que uno de los directores que había declarado como testigo anteriormente, ahora será convocado nuevamente con el peso de la imputación. Este cambio en el rol de este individuo ha reafirmado la responsabilidad de todos los involucrados en este escándalo.
El caso de la falsa médica sigue siendo un tema de preocupación para la comunidad médica y los pacientes, ya que muestra la importancia de la vigilancia y el cumplimiento de las leyes en el sector de la salud.









