En el marco de la inminente contienda electoral, Jorge Capitanich, ex gobernador del Chaco, ha intensificado su campaña visitando diversas localidades, entre ellas la ciudad de Charata. Durante su paso por esta localidad, se adentró en una serie de temas cruciales para el futuro de la producción agropecuaria en la región, destacando su descontento con la política de "Retenciones Cero" del actual gobierno de Javier Milei.
El Impacto de las Retenciones Cero en los productores
Capitanich no dejó dudas sobre su postura respecto a las medidas adoptadas por el gobierno de Milei. Según él, la política de "Retenciones Cero" se tradujo en una gran estafa para los productores agropecuarios.
En sus declaraciones, el ex gobernador enfatizó que, a pesar del anuncio inicial de eliminación de retenciones, pronto se reinstauraron, afectando gravemente las expectativas de los productores que vieron en dicha medida una oportunidad de mejora.
"Los productores agropecuarios no solo no se beneficiaron, sino que el Estado también perdió ingresos significativos", aseguró Capitanich, resaltando que más de 1.700 millones de dólares en retenciones quedaron fuera de las arcas fiscales en un tiempo crítico.
Desafíos en el sector ganadero y agrícola
Durante su intervención, Capitanich también abordó temas específicos del sector ganadero y agrícola.
Reconoció que, si bien ha habido una mejora en los precios relativos para el productor ganadero, hay una dura realidad para los pequeños productores, quienes enfrentan desafíos significativos debido a la falta de tecnología y eficiencia.
"No es lo mismo tener un rendimiento de destete del 51% que del 89%", explicó, refiriéndose a las diferencias en productividad que afectan la rentabilidad de los productores más pequeños.
En cuanto a la producción agrícola, el ex gobernador se mostró optimista acerca de la posibilidad de recomposición tras un par de años marcados por sequías severas. Sin embargo, enfatizó la importancia de un acompañamiento climático favorable para lograr mejores resultados en los cultivos durante el presente año.
La necesidad de condenar judicialmente las irregularidades
Capitanich no escatimó críticas hacia el enfoque del gobierno actual, sugiriendo que las decisiones apresuradas han llevado a una situación insostenible tanto para los productores como para el Estado.
Describió la gestión de retenciones como un acto de inmoralidad que merece una condena judicial. Además, mencionó la preocupación por otros problemas críticos relacionados con el financiamiento de actividades ilegales y actos de corrupción, sugiriendo que la situación actual del sector agropecuario no puede desvincularse de un contexto más amplio de irregularidades.
