La falta de lluvias en el sudoeste chaqueño obliga al Municipio de General Pinedo a implementar un operativo de distribución de agua mediante camiones, priorizando a familias en zonas como Pampa Landriel, Las Leonas y otros parajes rurales, donde la escasez de precipitaciones pone en riesgo el acceso al recurso vital.
1. La sequía como protagonista del drama rural
La sequía prolongada ha convertido el agua en un recurso escaso en el municipio de General Pinedo, donde zonas rurales como Pampa Landriel y Las Leonas enfrentan dificultades para abastecerse. “La ausencia de lluvias ha acentuado la problemática”, explicó Camila Sosa, trabajadora social de la Secretaría de Acción Social. El Municipio, bajo la iniciativa del intendente Franco Ciucci, ha instalado un tanque público en Pampa Landriel para facilitar el acarreo del agua, pero la distancia entre aglomeraciones y la alta demanda complican la cobertura.

2. La logística de la distribución: entre urgencia y limitaciones
Desde el lunes, los camiones municipales realizan operativos desde temprano hasta altas horas de la noche, distribuyendo agua a aproximadamente 15 a 20 familias diarias. “Comenzamos a las 7 de la mañana y terminamos hasta altas horas, pero aún no llegamos a todas las familias”, señaló Sosa. La zona de Las Leonas, en particular, presenta mayores desafíos por la extensión del área y la falta de infraestructura. Aunque se priorizan a adultos mayores y personas con discapacidad, las demoras persisten, y el Municipio busca expandir la cobertura a parajes como Mesón de Fierro.
3. La comunidad en alerta: “No hay solución inmediata”
Los vecinos de General Pinedo, en el sudoeste del Chaco, expresan preocupación por la situación. “Es una emergencia que no tiene solución rápida”, comentó un habitante de Pampa Dorothier. La Secretaría de Desarrollo Social y Comunitario, además de la distribución de agua, atiende demandas de pasaje y medicación, pero la falta de lluvias mantiene la crisis en marcha. “Esperamos que la comunidad comprenda la complejidad, pero la realidad es que sin lluvia, no hay agua”, concluyó Sosa.
El artículo refleja la realidad de la zona y sitúa el problema en el contexto del sudoeste chaqueño, destacando la interdependencia entre el clima, la logística y la vida cotidiana de los habitantes.








