La obra, paralizada durante años, se reactiva y se extiende para beneficiar a nuevas comunidades, incluyendo a Río Muerto, en el marco de la política de igualdad en el suministro hídrico.
El Segundo Acueducto del Interior del Chaco
El Segundo Acueducto, una de las infraestructuras estratégicas para la provisión de agua potable en la región chaqueña, retoma su ejecución después de permanecer detenido durante varios años. A pesar de haber sido anunciado e inaugurado en reiteradas oportunidades por gestiones anteriores, la obra no había concluido. Hoy, la Gobernación del Chaco impulsa su ampliación y puesta en marcha para incorporar a nuevas comunidades al sistema de distribución, reafirmando el compromiso institucional de dotar de servicios básicos a linderos cada vez más amplios del territorio provincial.
Río Muerto
En la localidad de Río Muerto, fundada en 1934 alrededor de la antigua estación ferroviaria y situada en el oeste chaqueño, el abastecimiento hídrico ha dependido históricamente de perforaciones administradas por la Administración Provincial del Agua (APA), con instalaciones mínimas de tratamiento. El sistema cuenta con cisternas y un tanque elevado que se encuentra fuera de servicio por problemas estructurales, situación que ha limitado la cobertura y obligado a un suministro precario que afecta las principales actividades económicas de la zona, entre las que destacan la agricultura, la ganadería de subsistencia y la producción de carbón. Ante este escenario, la reactivación de la obra pública busca reorganizar la red de distribución y asegurar un servicio más estable y eficiente.
El anuncio
La ampliación del Segundo Acueducto se inscribe dentro de los ejes centrales de la gestión actual: transformar el acceso al agua potable de un servicio desigual en un derecho efectivo que llegue a todos los chaqueños que habitan el territorio provincial. Las intervenciones contemplan la incorporación de nuevas comunidades al circuito de provisión, reduciendo brechas históricas y fortaleciendo la soberanía hídrica en la región. El avance de estas obras representa un paso institucional concreto hacia la igualdad de condiciones y el desarrollo sostenible del Chaco profundo.









